15 mar. 2008

Mientras esperamos las novedades...

Se me ocurrió copiar una nota firmada por Ulises para la revista el Biombo del mes de abril del 2001.



Una lágrima que brota irrazonable:


Ante todo quiero decirles que la música es un hobby, y no es como la filatelia. Es facil para cualquiera comprar un instrumento, tomar alguna clase, ver videos, tomar drogas, hacer como que las toma, copiar poses, raparse, tatuarse y miles de otras boludeces asociadas con el show. Si vos sos músico es una cosa inevitable. Mi viejo fue guitarrista y tocó hasta los 80 con sus amigos por bares y fondas y mantuvo su perfil bajo, porque lo alto y lo importante es esa cosa indefinible que hace vibrar el aire y nos comunica: la música.




La música es el sonido y el silencio, es el espacio no definible, es una lágrima que brota irrazonable. Por eso es inocente y pura, por eso, muchas veces es aprovechada por los bastardos. A mi, la guitarra, que es mi instrumento, me dio y me da grandes satisfacciones, antes que nada es instrumento de sensaciones y sentimientos que no sabría como expresar de otra manera.




Tambien sé que por estar tanto tiempo con la guitarra - y con esto me refiero a ejercitarme mas de doce horas diarias durante muchos años -, existe una simbiosis que yo defino lisa y llanamente como "paja". Muchacho/a, la "del mono" no sirve, porque el mayor placer es que la música circule, se haga parte emocional entre el que la escucha y vos, si no andá a un circo y punto.




También, obviando los nombres, puedo decir que conozco hábiles estafadores que en nombre de lo experimental mezclan tinto con blanco y lo llaman "rosado". Si esta es una nota técnica, es apócrifa, digamos. Les podría pasar ejercicios para que les sirva a sus instrumentos pero siento que mi obligación, mi derecho, mi sincero deseo a través de estas palabras es que tomen conciencia que la música es una magia que posee el don de transformar, de hacer sentir, de comunicar. Y si deciden entregarse a esa labor tengan bien consciente el gran amor y el compromiso de educar cada nota, por mas pequeña que pueda parecer. Sólo así quizás podamos salvar lo que a nosotros los músicos nos toca.


Ulises Butrón